domingo, 20 de abril de 2008
Blanco y Negro
No sé si os acordaréis de mí, pero sí, soy yo, la historia de este blog, esa que lleva meses sin parecer por aquí... Por fin he conseguido salir de la cabeza de Laura y ¡he vuelto! Espero que no os decepciones este reencuentro. Disfrutad este trocito, porque es posible que no vuelva hasta dentro de bastante tiempo T.T la vagancia de la escritora es la culpable.
Jamás imaginé que pasaría así el día de Navidad. Mis perspectivas eran una cena familiar de tres personas y como mucho un par de pasteles. Pero tal y como ha ocurrido con todo últimamente, no ha sido como lo imaginaba. Todo empezó cuando decidí que el frío no podía ser un impedimento para que yo saliese de mi casa. Bueno frío es decir poco, pero es que si lo piensas como agua congelada caída del cielo junto a tus pies y cayendo peligrosamente cerca de tu cara, pues… que no te apetece tanto salir de casa.
No creí que las vacaciones pudiesen resultarme tan aburridas, sin tareas, ni nada que hacer, mi única ocupación era hacer la cena, y la verdad es que no me parecía que las diez de la mañana fuese un buen momento para empezar a cocinar. Así que me cubrí de abrigos hasta las orejas y salí de casa. Una vez más el Polo Norte me recibió entre viento y nieve empujándome hacia detrás. Por cada dos pasos que daba retrocedía uno y así, a una velocidad que hasta los caracoles superan, recorrí varias calles, sintiéndome entre estúpida y ridícula. Lo bueno es que debido al mal tiempo no había nadie por allí para verme. Por muy repetitivo que me resulte me dirijo a la taberna, que es el único lugar con una pizca de vida en este recóndito pueblo alejado de todo. Como siempre tras la barra está Mateo que me saluda aburrido mientras continúa haciendo su solitario. Descargo algo del hielo que se me ha pegado en los últimos cinco minutos a la ropa y le hecho un vistazo al establecimiento. Todo está como siempre, las mesas repartidas por la habitación, las paredes de madera, y el techo lleno de telarañas demasiado altas como para que a nadie le apetezca quitarlas. Bueno, al menos había algo que no cambiaba, la taberna se mantenía imperturbable. La chimenea está encendida -¡por fin algo de calor!- y Mylord se encuentra tumbado frente a ella. Lo único raro de la imagen es que Julio no está allí, ni rascando a Mylord detrás de las orejas ni sentado a su lado. En los últimos días ha sido raro ver a uno sin el otro, casi se podría decir que se persiguen el uno al otro, pero ahora… ¿dónde está Julio?
-Mateo, ¿Julio está arriba?
Deja a un lado la baraja y me mira pensativo.
-No, creo que no. Lo vi salir muy pronto y a menos que no lo haya visto –téngase en cuenta que no hay mucho movimiento por aquí ahora mismo- debe de seguir por ahí.
-Entiendo…-en realidad no, ¿adónde se le ocurre ir con este frío?- ¿No sabes a dónde ha ido?
-No, no me lo dijo, aunque tampoco es que yo le preguntase –por una vez desearía que Mateo fuese más cotilla.
En cuanto me alejo un poco de la barra continúa tranquilamente con su solitario. Bueno, mis posibilidades se dividen en: volver a casa y mirar el techo las próximas diez horas; quedarme en la taberna y ponerme a hacer solitarios con Mateo; o buscar a Julio. Bien, creo que mi decisión es obvia.
No se me ocurren muchos lugares a los que haya podido ir, el bar de mi padre está casi al otro lado del pueblo y no creo que haya ido allí, el colegio está cerrado y él, que yo sepa, no tiene ningún otro amigo al que ir a visitar. Veamos… bueno, siempre puedo pasear un rato y ver si por arte de magia aparece ante mí. En el peor de los casos al menos habrá pasado algo de tiempo. De nuevo salgo a la calle y avanzó sin rumbo fijo por grandes pasillos de nieve sin nadie a la vista. Recorro el pueblo, en parte divertida imaginándome en medio de un paisaje completamente blanco, allí, justo en medio, con mi chaquetón negro. No es que disfrute congelándome, pero la verdad es que no me disgusta demasiado la imagen que debo de dar, ahora que no nieva –milagro, sí, podría llamarse así- una imagen bastante interesante. Lástima que no haya nadie para verla. Finalmente, y tras haberme recorrido la mayor parte del pueblo sin encontrar si quiera la sombra de Julio, decido que morir congelada a causa del aburrimiento tampoco es algo que me apetezca, así que vuelvo sobre mis pasos de nuevo hacia la taberna. Al llegar a la puerta, algo desanimada miro a mi alrededor y observo con sorpresa que hay algo entre las ramas más cercanas del bosque. Se me erizan los pelos del cuello recordando La Sombra, la persecución por el bosque, la ventana… No puede ser… En contra de lo que me dice la cabeza que debo hacer –entrar en la taberna y olvidarme de todo- avanzo despacio hacia la oscuridad que forma el bosque. Con pasos inseguros y las manos temblándome llego hasta la linde, no veo nada que se parezca a la sombra, sin embargo, oigo algo. Son apenas susurros, pero juraría que hay alguien allí, hablando… no, hablando no, está llorando. ¿Julio? Sin pensar si quiera en los avisos de mi padre ni en lo que yo misma he vivido en el bosque, entro y casi corro hacia el foco de los llantos. En cuanto llego lo veo, allí, en el centro de un pequeño claro, tirado en el suelo y encogido sobre si mismo, está Julio. No estaba equivocada, es él el que lloraba. No se da cuenta de mi presencia y yo decido no darla a conocer. Permanezco allí de pie, mirándolo confusa, sin llegar a entender completamente qué es eso tan extraño que me mantiene inmóvil. ¿Qué es? Quizás es que todo está tan… oscuro. Tan frío, tan negro, tan… muerto. Miro de nuevo a Julio y de repente noto lo que tanto me extrañaba. Está completamente envuelto en un halo negro, como si atrapase toda la oscuridad que nos rodea. Tiemblo de arriba abajo, pero ya no es por el frío. Retrocedo un paso, pero la mala suerte quiere que al hacerlo pise una pequeña rama que al romperse hace un ruido semejante al de cuatro troncos. En cuanto miro de nuevo hacia el claro Julio ya no está allí, solamente encuentro los dos grandes ojos oscuros que hasta hace unos segundos eran de mi amigo y que ahora son parte de La Sombra. De nuevo no puedo evitarlo y echo a correr.
Continuará...
Hasta dentro de un par de siglos T.T
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7 comentarios:
NOOOO!!T_T. Bueno ya se esperaba que La Sombra era Julio, pero da igual xD. JOO, mas te vale que te ilumines prontoo o tendre que crear una hipotesis en mi cabeza que me liara por completo O.o =P. De toas formas estoy orgullosa de ti, por fin has publicado la historiaaaa ^0^. Y por cierto ¿que raza es Mylord?Ô.o xD.SOoO...
Byebey!:D
By Silvi ^^
Hola Silviaaa ^^ Bueno, yo también espero que me ilumine, pero por ahora... a ver que pasa. No sé la raza de Mylord -.-U pero yo me lo imagino negro y muy peludo, si eso te ayuda... Gracias por comentar tan rápido y siento tardar tanto en publicar T.T
Besotes:
*Laurita*
pero la Sombra es Julio estoy en pesque jeje rara cosa en mi
Bueno chica publica rapidooooo un besote
bueeeeno te comentooo
pero tienes que comentarme tu a mi (en el relato, no en la ultima entrada que essa no cuenta ¬¬)
me gusto mucho, y ahora si que estoy bien liada... que pasara ahora??? ¡tienes que seguir" (aunque todo el mundo sabe qe tardaras T.T) bueno, ahora no tengo la cabeza como para grandes desvarios mentales, que empiezo a tener sueñito...
¡buenas noches!
xaoo
A lo mejor no es que la sombra sia Julio, ¡sino qeu el chico está poseídoooo!! xDxDD
Podría ser una cosa puntual ^^
Respecto a fallitos (que no falten xD): Cuidado, porque empiezas el relato en pasado y luego de reprente lo cambias a presente. Aclárate xD, o cuentas el pasado o cuentas el presente, pero por ahora en tu historia no existen las máquinas del tiempo xD
y:
En los últimos días ha sido raro ver a uno sin el otro, casi se podría decir que se persiguen el uno al otro, pero ahora… ¿dónde está Julio?
Ahí es repite muy pronto "uno...otro"
Quedaría mejor si cambiaras alguno de ellos por otra palabra.
De resto genial^^
Un beso laurilongaa!!:D
*Cazy* xD
Yupiiii, más comentarios.
Ana que sepas que lo de los tiempo es adrede >.< Porque el principio es una introducción que ella misma hace, y el resto es contándolo ^^
Lo otro ya me dí cuenta al escribirlo, pero no se me ocurría porqué sustituírlo T.T
Gracias por comentar :D
Besotes:
*Laurita*
que quieres que te igaXD....hola?XD
by tu peor pesadilla XD es bromaaa
by beaa!!!XD
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